03.10.2014

Cuando para innovar hay que saltarse la ley

Estos días suenan en los medios noticias sobre lo enfadados que están algunos gremios y ayuntamientos con negocios emergentes como Uber, Airbnb y otros.
Los motivos que aducen para tal enfado supongo que serán varios, pero intuyo que el principal es que taxistas, hoteleros y otros gremios ven una amenaza en estos nuevos negocios.
Y en parte tienen razón. Pero solo en parte.

Los principales argumentos que yo he oído son: “no es seguro para el usuario” y “tienen costes más baratos porque no pagan impuestos ni licencias”. Veamos estos dos argumentos: “No son servicios seguros para el usuario” Que si montar con un conductor que no sea taxista con licencia no es seguro, que si alojarse en una casa de particulares